Humanización

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Autora: Dra. Patricia Peña Ruíz

Introducción

La humanización es un cambio sustantivo que pretende contrarrestar la megatendencia de la deshumanización en la que nos encontramos sobre todo cuando vemos a las personas más como objetos, promoviéndose con el uso excesivo de la tecnología digital, sobre todo de los celulares. Una de las consecuencias es que se afecta la conversación cara a cara, que es una de las formas más significativas como desarrollamos la empatía hacia el otro. De aquí que en países como Estados Unidas a esta tendencia se le denominara “crisis de empatía”.

Por el contrario, la humanización promueve la convivencia, la empatía y el ver a los demás como personas. El origen de esta tendencia lo observamos en Australia, sobre todo contra el abuso del celular, y se le ha denominado “stop phubbing”, que traducimos como “deja de ningunearme”. Simultáneamente también se dio en Estados Unidos, una de las denominaciones fue “reclaiming conversation”, además de tener presencia en países de Europa y de América Latina ( Argentina, Chile, Colombia). En Argentina, por ejemplo, se realizan diversas campañas por parte de los restauranteros, como “desenchúfate”, “desintoxicación tecnológica”, “turismo détox”, etc. A cambio de ello se ofrecen incentivos como el hacer descuentos en los alimentos, u obsequiar una botella de vino, para que dejen sus celulares a la entrada del restaurante. En el caso de Estados Unidos se dio la iniciativa por las propias personas, quienes apilan sus celulares a la entrada del restaurante y hacen la apuesta de que el primero que lo tome, paga la cuenta.

En México también se desarrolló la humanización, sobre todo en Yucatán (en el año 2015). También los restauranteros ofrecieron incentivos como el descuento en las comidas, para que las personas mantengan una convivencia sin el uso de celulares. En el caso de la CDMX, observamos que esta tendencia es muy reciente, sobre todo se detectó a partir del 2017. Y para describirla de igual forma nos centramos en los restaurantes, tratando de resaltar dos aspectos muy significativos de esta humanización, como son:

  1. Propiciar la convivencia
  2. El trabajo colaborativo

Por sugerencia de nuestros amigos cazadores de tendencias, Daniela Buenfil y David Chimal, de la agencia mexicana de coolhunting Tlacuache Blue, elegimos el restaurante“Lalo” como un lugar donde sería posible tanto la convivencia, como el trabajo colaborativo, ya que nos comentaron que esta tendencia está en ciernes y presenta una tropicalización muy particular, como lo veremos más adelante. 

A.La convivencia:

“Lalo” se ubica en la colonia Roma Norte, en Zacatecas No. 173, y fue recién inaugurado en el 2015. En su página de internet precisamente se anuncian resaltando este objetivo de la convivencia, de la siguiente manera:

“Al entrar a Lalo, notarás que sólo existe una gran mesa comunal . Aquí la idea es que nadie coma solo, comparta y hasta salga con nuevos amigos.”

“Un mural de graffiti del artista belga David Rop, mejor conocido como ‘Bué the Warrior’, en conjunto con un letrero luminoso del nombre del lugar y la cocina abierta crean, además de una explosión de colores, un ambiente super relajado donde te sentirás de verdad entre amigos.”

Tanto Gaby como Eduardo comentan que esta idea maduró porque se asociaron con un amigo norteamericano, Charles de Lïsle, (quien radica en San Francisco), es diseñador de interiores y fue quien trajo esta tendencia de Estados Unidos, donde igual se dio para propiciar la convivencia. De aquí la idea de poner la mesa comunal en “Lalo”. Pero también esta idea de Charles les atrajo por la experiencia que tuvieron en su estancia en el hotel “Rancho Cerro Largo”, en San Agustinillo, Oaxaca. El dueño del hotel, Mario Corella (mexicano, quien sería el innovador de esta tendencia) durante la cena que ofrece a todos los huéspedes es con el fin de que interactúen y convivan.

Enseguida ponemos la liga de la página en donde se muestran los atractivos y el servicio especial que ofrece este hotel:

http://ranchocerrolargo.wixsite.com/ranchocerrolargo/nuestro-comedor.

Lo interesante es que Gaby y Eduardo no sólo cuentan con el restaurante “Lalo”, sino también con el “Máximo Bistro”, que fue su primer proyecto en el año 2011 y está ubicado en Tonalá 133, a unos metros de“Lalo”. Y con un tercer restaurante, denominado “Havre 77”, con la misma dirección, inaugurado en el 2016. Los tres restaurantes se manejan con el mismo concepto de propiciar la convivencia. Y Charles de Lïsle no es únicamente el diseñador principal de los tres restaurantes, sino además su socio. Enseguida ponemos el link de su página, donde podemos observar su trabajo:

http://www.charlesdelisle.com/

Gaby y Eduardo señalan que fueron de los primeros restaurantes en poner este tipo de mesas comunales. Lo que además observamos en“Lalo” es como colocan los cubiertos dentro de un cesto y lo ponen en el centro de la mesa, cuyo objetivo sería un preludio para iniciar la conversación: “¿Me pasas los cubiertos, por favor?”.

De esta forma objetos como la mesa (en su forma, tamaño y material de madera), junto con el cesto de colores con los cubiertos, son diseñados expresamente para configurar esta idea de compartir con los otros.

 

 

La convivencia se da, de manera importante, si bien es más intensa al interior de los grupos o parejas que llegan. Eduardo especifica que esta tendencia no es fácil que se desarrolle a gran escala en México. –en el caso particular de su restaurante “Lalo”, las personas les han solicitado mesas aparte para tener mayor privacidad. De aquí que hace un año acortaron la mesa como 0.50 cm a lo ancho y colocaron varias mesas para dos, cuatro y tres personas- Pensamos que para esta tendencia de la humanización, lo importante es que las personas convivan, aunque sea entre conocidos.

Respecto a los celulares, a diferencia de la tendencia en los países que señalamos, Eduardo especifica varios aspectos: “sólo les podemos sugerir que los dejen para que no se les enfríe la comida. Esto porque a los jóvenes les cuesta más trabajo desprenderse de esta tecnología. Y en un futuro, que ya está aquí, con el chip colocado bajo piel, el celular estará integrado a nuestro cuerpo”.

Sin embargo, en el restaurante donde sí se establece la convivencia entre personas desconocidas, es el “Havre 77”. Este restaurante se especializa en cocina tradicional francesa, pero eventualmente un día de fin de semana organizan el evento “Cena Privada con Eduardo García”, en un salón donde se ha diseñado una barra, y al centro se coloca el chef para cocinar a la vista de las personas (alrededor de 18). Aquí el objetivo de Eduardo y Gaby es propiciar la convivencia, de manera muy similar a como ellos lo experimentaron en el hotel de Oaxaca: “Ambos me invitaron a este evento y, junto con las delicias que nos ofrecieron (atún con cangrejo ahumado, pasta con caviar, sopa de mariscos, carne de res japonesa con puré de alcachofa, nieve de cedrón como postre y queso con mermelada de cebolla) y su charla tan cálida y apasionada sobre las riquezas que se producen en nuestro país, lograron una atmósfera de convivencia muy especial entre las personas que no nos conocíamos”.

 

 

B.Trabajo Colaborativo:

En cuanto al segundo aspecto que presentamos de la humanización, como es el trabajo colaborativo, tenemos que otro de los objetivos de Gaby y Eduardo ha sido una importante colaboración con otros diseñadores, artesanos y artistas. Es abundante la información que nos proporcionaron, porque además son tres restaurantes. Si bien sólo me referiré a los diseños que le dieron un toque distintivo a cada uno, y sobre todo, a los colaboradores que cuentan con una página en internet.

En “Lalo”, tanto la mesa comunal como el mueble donde se hace el display de productos artesanales para venta, son diseños de su socio, Charles de Lïsle, y los construyó el diseñador gráfico, Ricardo Rodríguez, en su taller de carpintería. El link de su página es el siguiente:

LCMX #Diseño

También se mencionó que el mural fue pintado por el artista belga David Rop, quien actualmente radica en Guadalajara, y tiene una tienda “Concept Store”, de camisetas estampadas, así como un restaurante de waffles. Enseguida el link de su página, que muestra sobre todo su trabajo gastronómico con los waffles:

https://www.google.com.mx/search?q=holly+waffles&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjkz5yujvjWAhXqv1QKHT6EC9UQ_AUICigB&biw=1920&bih=974

El restaurante “Máximo Bistro”, cuenta con un diseño inspirado en la obra del Arq. Luis Barragán. Y también tiene un mural que es obra del diseñador Charles, inspirado en el árbol de la vida:

 

     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En cuanto a las vajillas, una de las primeras que adquirieron fue en colaboración con la ceramista Adriana Díaz Cossio, quien tiene su taller de cerámica en la Ciudad de México. Su diseño está inspirado en la cerámica de Japón, donde su padre vivió por varios años. Presentamos enseguida de la foto el link donde se pueden observar sus diseños:

 

https://www.google.com.mx/search?biw=929&bih=927&tbm=isch&sa=1&q=Adriana+Diaz+Cossio.+vajilla+tradicional&oq=Adriana+Diaz+Cossio.+vajilla+tradicional&gs_l=psy-ab.3…12570.21758.0.22350.28.28.0.0.0.0.237.2527.21j5j1.27.0….0…1.1.64.psy-ab..1.0.0….0.X3H8X4Am33I

 

Si bien cuando varios chefs empezaron a adquirir la misma vajilla, Charles de Lïsle diseñó una nueva que ahora les fabrica Noe Suro, de Tlaquepaque, Guadalajara, y este es el link de su página:

https://www.google.com.mx/search?q=Noe+Suro.+Ceramica&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjwsOvskvjWAhVhzlQKHVwQA_sQ_AUICigB&biw=929&bih=927

Las cortinas de este restaurante son un diseño artesanal de la diseñadora textil Trine Ellitsgaard (de origen danés), esposa del artista Francisco Toledo. A continuación ponemos el link de una de sus página que muestra una gran cantidad de sus diseños y estampados:

https://www.google.com.mx/search?q=Trine+Ellitsgaard.+obra+textil&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ved=0ahUKEwitwsWB–vWAhWov1QKHThWCiMQsAQIKA&biw=1920&bih=974

 

En cuanto a la colaboración para los diseños del restaurante “Havre 77”, que se especializa en la cocina francesa tradicional, entre lo más importante están: Las lámparas, que vimos en la barra de ostras, son también diseño de Charles de Lïsle y fueron hechas por el diseñador industrial Ian Ortega cuyo link de su página se muestra enseguida:

 

google.com.mx/search?q=diseñador+Ian+Ortega&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiu3aO5rfbWAhVG5oMKHSzHCfgQ_AUICigB&biw=1366&bih=662

Entre los diversos enseres que poseen para cocinar, usan sobre todo los sartenes de cobre, porque Gaby explica que estos eran básicos dentro de la cocina francesa tradicional. Y ellos los adquirieron en Santa Clara del Cobre, en Michoacán, diseñados por la escultora Ana Pellicer, esposa del norteamericano James Metcalf. Cabe señalar que James es reconocido por su aporte a la técnica en la elaboración de productos de cobre. Y desde los años 60 ambos radican en Santa Clara del Cobre. Enseguida ponemos el link de la página de la escultora:

 

https://www.google.com.mx/search?q=Ana+Pellicer+y+taller+y+dise%C3%B1os+en+cobre.Santa+Clara+del+Cobre&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ved=0ahUKEwjf7uCC_OvWAhWW0YMKHT-QCn0QsAQIJQ&biw=1920&bih=974páginas

Para finalizar, otro aspecto básico en su proyecto del trabajo colaborativo, es el de la contratación de su personal. Los tres restaurante cuentan con aproximadamente 90 empleados y la mayoría provienen de diversos estados de la república (Estado de México, Puebla y Morelos), porque para Eduardo en estos lugares son muy escasas las fuentes de trabajo.

En el temblor del 2017, específicamente el del 7 de septiembre en que el estado de Oaxaca sufrió graves daños, empezaron a organizar comidas solidarias, de manera sistemática, inclusive en sus días de descanso, y ello con el objetivo de apoyar a personas dañadas. Enseguida mostramos una de las invitaciones que pusieron en su página:

 

Conclusiones

En nuestra opinión, se trata de un claro ejemplo de la tendencia de humanización que se está desarrollando en nuestra Ciudad, y a nivel internacional, no sólo en el ámbito de los restauranteros que pretenden propiciar la convivencia y asimismo apoyar en los casos de desastres, sino también esta humanización se ha mostrado por parte de la población civil. Fuimos partícipes que una gran mayoría ofreció una ayuda impresionante en CDMX y lo interesante es que destacó la participación de los jóvenes milenials. Como vemos, esta intensa participación contrarresta la megatendencia de la deshumanización que nos ha afectado de manera significativa al usar en exceso la comunicación virtual, como un autoengaño de sentirse acompañados cuando en realidad las personas siguen estando solas, porque es la conversación cara a cara lo que nos posibilita sentir empatía por el otro. Que es fundamental porque somos por naturaleza seres sociales.

 

Bibliografía:

Turkle, Sherry. Alone Together. Why we expect More from Technology and Less from each other. 2012. Ed. Basic Books N.Y.

Turkle , Sherry. 2015. Reclaiming conversations. The Power of Talk in a Digital Age. Penguin Press. N.Y. 

Créditos:

Jessica de Lara, becaria para las fotografías.

Gabriela López y Eduardo García. Dueños de los restaurantes.

Profesora Fernanda Gavito, quien nos posibilitó el contacto con Eduardo García y Gabriela López.

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