El Animal en Mí

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Autor: Mtro. Alfonso Luna Soto

Becaria: Carmina Gutiérrez Paniagua

*Se informa al lector que el siguiente artículo puedo mostrar imágenes las cuales pueden ser agresivas o desagradables para personas sensibles.

*Se informa al lector que el siguiente artículo no muestra señalar o criticar practicas de estilo de vida actuales, estas, se mencionan para ejemplificar de forma más clara la tendencia El Animal en Mí.

Tiempo de lectura: 17 minutos

Palabras clave: Instinto. Placer. Animal. Sociedad. Comida. Deporte. Sexualidad.

Introducción

El artículo El Animal en Mí busca comprobar como conductas de comportamiento básico y primitivo han sido suprimidos por los roles de comportamiento social. Estas conductas instintivas nos acercan con nuestro lado animal, el cual durante siglos ha buscado separarse de los demás especies. La tendencia presentada ejemplifica diferentes situaciones en las cuales se retoman estos comportamientos relacionados con el instinto animal.

Dentro de la metodología aplicada se utilizó investigación de campo presencial, entrevistas presenciales, información documental digital y realización de encuestas digitales.

Antecedentes

El instinto

«Los instintos son la respuesta más automática y arraigada a cualquier escenario presentado por el mundo a un organismo equipado con el cerebro». Dr. Stephen Thaler, Psicólogo Computacional.

La supresión de los instintos ha sido un patrón recurrente en la sociedad. No mostrar ante los demás nuestros deseos más inherentes, es un comportamiento aceptado en un entorno civilizado. Se idealiza en el ser humano una conducta predeterminada para diferentes situaciones y momentos, en las cuales implícitamente está establecido el deber hacer y el no hacer.

Antes de continuar, revisemos un par de definiciones de la palabra instinto. Acorde al sitio web Psiquiatra.com, el instinto se define como: una conducta que no es el resultado del aprendizaje. Estas conductas tienen gran importancia para la supervivencia. Tienen un carácter estereotipado, no reflexivo y están desencadenadas por estímulos. La conducta puramente instintiva, tal y como se da en los animales, es rara en el hombre.

Por otra parte, la Real Academia Española refiere al instinto como: Conjunto de pautas de reacción que, en los animales, contribuyen a la conservación de la vida del individuo y de la especie.

En ambas deficiones podemos destacar que el instinto es un comportamiento que se presenta en los animales. Un acto el cual no requiere uso de razón, de ahí que sea poco aplicable para la raza humana. Este artículo, enfocado en explicar una tedencia social, busca demostrar como el instinto básico, en diferentes tipos de situaciones, ha ganado popularidad en los humanos -al final de cuentas también somos animales-.

Normalmente hemos sido educados acorde a las conductas y roles de comportamiento social dentro de un entorno, los cuales buscan suprimir a nuestros instintos más básicos y primitivos, puntualmente aquellos que van en contra del acuerdo social. El objetivo es alejarnos lo más posible de los animales, demostrando que la evolución no se ha equivocado y dejar claro por que somos la raza dominante (léase en tono de sarcasmo).

Prestar atención a comportamientos pocos razonados, los cuales nos acerquen a nuestras raíces animales causa un sentimiento de miedo y rechazo al señalamiento -la crítica que hará el otro por nuestro comportamiento-.

«La razón más probable por la que las personas no siguen sus instintos proviene de su autoimagen, gobernada por el yo narrativo, alojado en la corteza prefrontal dorsolateral (DLPFC), entre otras áreas del cerebro” acorde a información de Kyra Bobinet, M.D. Diseñadora de Neurociencias y CEO de engagedIN, publicada en el medio digital How Stuff Works.

Lograr controlar y suprimir aquellos comportamientos instintivos se logra de forma exitosa la mayoría de las veces. Pero también existen ejemplos donde la persona no logra dominar estos instintos y se transforma ante cierta situación (sin importar la impresión que generará ante el otro). La supresión del instinto queda en el pasado, y el animal que llevamos cada uno de nosotros sale sin inhibiciones. Situaciones tan simples, como puede ser presenciar un evento deportivo en el cual nuestro equipo va perdiendo, al estar en una acalorada discusión con algún compañero de trabajo, o simplemente al escuchar nuestra canción favorita; nuestro pensamiento razonado y controlado, es superado de forma instantánea por el estigmatizado instinto animal.

El placer

Para dar mayor fundamento a la tendencia, además de hablar del instinto, se añade el placer. Al igual que ha sucedido con el primero, la sensación de placer en una persona debe ser suprimida. En el mejor de los casos, estesólo se expresa de forma discreta y con los más allegados a nosotros.

En simples palabras, el placer es una respuesta natural de nuestro organismo, liberación de hormonas (endorfina, serotonina y oxitocina) que ocasionan una sensación agradable y de bienestar. Existen muchos tipos de placeres (físico, psíquico, emocional, contemplativo, etcétera), para fines de este artículo nos enfocaremos sólo en puntualizar el físico.

El placer físico es muy sencillo de comprender, ya que se experimenta a través de los sentidos, satisfaciendo una necesidad de nuestro organismo. Puede desarrollarse con aspectos tan cotidianos como sería el probar un platillo el cual estimula el gusto, hasta situaciones tan personales como las diferentes experiencias sexuales.

Habiendo explicado de forma breve que es el instinto y el placer, estamos listos para dar a conocer nuestra tendencia: El Animal en Mí.

Contexto de la tendencia

El Animal en Mí, es una tendencia enfocada en explorar todos aquellos comportamientos sociales que pueden considerarse mal vistos o estigmatizados dentro de un entorno. Explora diferentes instintos que causan placer en la persona.

La mayoría de estos instintos se pueden catalogar como conducta animal o primitiva (poco civilizadas). Con el paso del tiempo, el establecimiento del concepto de civilización y las normas de comportamiento social, estas prácticas instintivas fueron perdieron popularidad.

Las personas que forman esta tendencia no tienen miedo a ser juzgadas por la sociedad. Las conductas y roles de comportamiento social son un aspecto pasado, ya no son vigentes para ellos. Sin duda esta tendencia se desarrolla en capitales del mundo, donde existe una mayor experimentación y apertura ante el estilo de vida de cada individuo. Además, existe la facilidad de llevar a la práctica este tipo de conductas instintivas placenteras.

Es importante aclarar que esta tendencia es válida siempre y cuando la persona que practica alguna de estas actividades lo haga bajo su propia responsabilidad, no agreda a otras personas, y si se llegará a involucran más gente, estás tendrán que estar de acuerdo.

Comprobación de la tendencia

El Animal en Mí, para ser considerado una macrotendencia tiene que estar presente en diferentes ámbitos. Se seleccionaron tres grandes áreas en las cuales se encuentra esta tendencia: Alimentación, Deporte y Placer Sexual. Estas a su vez se fragmentan en subtemas donde se va ampliando y profundizando para hacer más clara la compresión y alcances de la tendencia.

Comida

En esta área se analiza el instinto por lo natural. Puede sonar simple, pero se ha perdido el consumo de los alimentos en su más pura presentación. Considerándose un tema de alimentación exótica.

Un ejemplo es el Restaurante Chon, ubicado en el Barrio de la Merced en la Ciudad de México, que se especializa en vender comida prehispánica la cual remonta a la antigua Mesoamérica. Entre los platillos que se pueden consumir están los chapulines, escamoles (huevo de hormiga), avestruz, vendado, cocodrilo, faisán y jabalí. Animales que hoy en día se ha perdido su consumo, y que, para más de un paladar sería todo un reto probar. Es importante mencionar que su presentación es gourmet, se ven como cualquier otro platillo tradicional, lo único que lo diferencia es la proteína exótica que incluyen.

Al hablar de comida, sin duda un lugar para activar el instinto animal es el Mercado de San Juan, ubicado en el Centro de la Ciudad de México, este mercado se ha convertido en el foco de atención tanto de chilangos como de extranjeros. La venta de carne de animales exóticos como el león, tigre, armadillo, e insectos como los escorpiones, escarabajos, cucarachas y arañas, lo han consagrado como un representante ejemplar de esta tendencia. Algunos –especialmente los insectos- se presentan de cuerpo completo en charolas o platos listos para ser ingeridos. La Distribuidora Tsebaoth, nos explica algunas de las precauciones que se deben tener al momento de consumir insectos; “Hablando de las tarántulas, se debe de tener mucho cuidado al prepararla, ya que es un animal venenoso, el cual al comerlo puede causar la muerte debido a que los vellos son su sistema de protección contra el depredador. No retirar estos vellos ocasiona que la garganta se erosione, colapse y dejen de respirar los depredadores. De ahí la importancia de consumir bien preparados este tipo de insectos”.

Comer este tipo de alimentos, especialmente los insectos en su presentación natural, es una forma de acercarnos al instinto desinhibido animal. Hoy en día en nuestros platos sólo vemos cortes de filetes, pero no debemos olvidar que lo que estamos comiendo fue un ser vivo. El Mercado de San Juan está repleto de animales disecados (leones, cocodrilos, ciervos) recordándonos el origen de estos alimentos. Además, en el último pasillo, se pueden encontrar los cuerpos expuestos y destazados de lechones, conejos, chivos, pollos, entre otros, dejándonos claro lo tan cercano que estamos a los comportamientos animales.

Diego Mena, carnicero del El Gran Cazador, nos comenta lo siguiente; “El consumo de carnes exóticas sigue a la alza, al mercado lo visita mucho turista por el renombre de mercado de carnes exóticas que se ha ganado. El consumo de este tipo de proteínas va en aumento, debido a que la gente cada vez quiere cosas más gourmet, poniéndose de moda nuestros productos.”

Deporte

En esta área se analiza el placer que causa el contacto físico. Aquellos deportes que al subir la adrenalina pueden sacar el instinto animal que llevábamos dentro. Obviamente no estamos hablando de deportes como el tenis, el golf o el voleibol, sino de aquellos enfocados en el combate, donde lo único que lo diferencia de una pelea del reino animal es la existencia de reglas.

Santiago Suárez, maestro de Kickboxing, nos dio su opinión sobre los deportes de contacto en relación con el instinto; “Considero que son deportes relacionados con instintos básicos primitivos, debido a que los golpes o en este caso el dominio físico, son prevalentes tanto de un animal a otro, o de un homo sapiens a otro. Estas prácticas existen desde hace miles de años y ese dominio físico ha sido parte de su supervivencia y evolución.”

Aunado a esto se aplicó una encuesta a 29 personas a las cuales les preguntamos su opinión sobre la práctica de los deportes de contacto: box, artes marciales, lucha olímpica y UFC. Los resultados fueron contrastantes, ya que un 42% respondió que no le gustaba este tipo de prácticas considerándolas desagradables (recordando nuestros estándares sociales tradicionalistas), mientras que un 49% respondió que sí las practicaba y causaba en ellos diversión y placer. Mientras que al preguntarles si los consideraban deportes relacionados con instintos básicos el 55% respondió afirmativo.

Para complementar este punto hemos encontrado dentro de la web diferentes páginas y aplicaciones enfocadas en la práctica de estos deportes y/o actividades; ejemplo XMV (Xtreme Mexican Wrestling) los cuales destacan en Facebook lo siguiente: “Somos XMW no somos estrellas, pero cómo nos gusta rompernos la madre en medio del ring para deskitar el boleto de cada uno de los aficionados.”

Rumblr es una aplicación ficticia la cual fue considera como un Tinder (encontrar pareja) pero con la diferencia para encontrar el contrincante perfecto para pelear. Más de 80 mil personas se inscribieron en esta app ficticia. Además, ofrecía lugar para que espectadores pudieran ir a ver la pelea. Al final, se dio a conocer que sólo fue un proyecto el cual no se llevó a cabo.

El punto por llegar en el tema deportivo es que, sin importar que sean deportes oficiales o prácticas que se llevan de forma privada o clandestina, estas actividades sacan nuestro instinto animal de primera mano; la necesidad de dominar al otro. Ya sea encontrándose en medio de una competencia física (box, artes marciales, lucha olímpica, UFC, etcétera), donde lo único que se busca sea vencer al contrincante. O al ser un espectador, el cual disfrute el ver a dos personas enfrentarse en un ring. Un instinto -práctica- primitivo, el cual poco a poco empieza a presentarse en más personas.

Placer sexual

En esta última área quizá sea el instinto más reprimido que se tiene en la sociedad. La sexualidad siempre ha sido un tema tabú, y más aún cualquier práctica fuera de los convencionalismos sociales.

Nuestro primer ejemplo son las fiestas de Pervert en la Ciudad de México, un colectivo el cual fusiona el arte, la sexualidad, la desnudez y la música. Como se menciona en un artículo de la revista Time Out México “Todas las perversiones, todos los cuerpos, todas las identidades son bienvenidas a esta fiesta, la única consigna es que disfrutes de la música house y techno y que estés dispuesto a convivir libre de prejuicios.” Con este punto nos enfocamos en la inhibición que nos distingue de los animales. Las fiestas de Pervert, buscan terminar con esta inhibición y sacar el lado más desinhibido que puede llegar a tener una persona. Sin juzgar y sin señalar a nadie, este tipo de fiestas sirven para que cada uno se comporte, vista -o desvista- y mueva de la forma que más desee. Las conductas y roles de comportamiento social han llegado a limitar nuestros instintos más naturales. Este tipo de eventos sólo dejan claro que la tendencia El Animal en Mí, es más recurrente cada vez más en las grandes ciudades.

Aunado a lo anterior, también se han encontrado distintos sitios en la web que rompen con la monogamia, recordemos que la mayoría de las especies (especialmente los mamíferos) son polígamas. Entre el 3 y el 5% de las especies de mamíferos practican la monogamia social, acorde a información de BBC News Mundo. Pero como bien hemos mencionado; el ser humano siempre ha buscado separarse de los comportamientos animales. En Club Swingers, en la Ciudad de México, se pueden tener prácticas sexuales con otra persona bajo el consentimiento de la pareja. La red social Ashley Madison, cuenta con 825,762 miembros mexicanos, fomentando tener encuentros extramaritales con discreción, seguridad y privacidad.

Por último, en años recientes ha surgido el término de poliamor, el Psicoterapeuta Gestalt, Jaime Gama, especializado en relaciones éticas, describió para el podcast de Sexcándala episodio 49 titulado Poliamor la definición de este concepto: “… persona con la capacidad de tener más de un vínculo afectivo, romántico, simultáneamente donde todes los involucrades están enterades..’. Además, en este mismo podcast se habla del deber-ser y la conveniencia del la estandarización de las relaciones monógamas, enseñando cómo este tipo de relación, instaurado por los acuerdos sociales, es lo natural. Retoman en este podcast (reforzando el concepto que nosotros mencionamos previamente de BBC News Mundo), que los animales de forma biológica no solo tienen una pareja sexual.

Con esto buscamos demostrar como la sociedad se ha encargado en dictar ciertas normas a seguir, imposibilitando y señalando ciertas acciones que salen de lo común, pero al final responden a un instinto animal que se ha ido reprimiendo con el paso de los años. El placer sexual es individual y único, aquí sólo se ejemplifican algunas prácticas actuales que dentro del contexto social -la mayoría de las veces- son juzgadas, pero, si nos damos el tiempo de analizarlo, notaremos que son instintos naturales.

Predicción de la tendencia

Al inicio las tendencias siempre son percibidas como algo atípico, raro o hasta malo. Con el paso del tiempo se van insertando en la sociedad y se perciben como parte de la cultura dominante. Mencionamos este aspecto porque la tendencia El Animal en Mí, para algunos lectores podrá sonar agresiva o extremista, buscando romper comportamientos sociales establecidos. Pero si examinamos de forma más profunda los argumentos y ejemplos aquí expuestos en un principio la gran mayoría de ellos estuvieron presentes en el estilo de vida de civilizaciones pasadas.

La catalogamos como una tendencia que no es integral. Debido a que se pueden aplicar sólo ciertos aspectos o áreas de esta macrotendencia, mientras que otros no serán pertinentes aplicar a nuestro estilo de vida, lo cual es totalmente válido. Esto dependerá del criterio de cada individuo y su estilo de vida. Lo importante es resaltar que El Animal en Mí es una tendencia la cual busca exponer conductas de instinto animal que el ser humano ha dejado de aplicar.

Agradecimientos:

A las alumnas Ximena Velarde, Citlali Cobos y Daniela Orozco de la Universidad Iberoamericana.

Referencias:

-Artículos:

Cervantes, Alberto. “Pervert, una fiesta libre de prejuicios” (2017). Time Out México

Gabbatiss, Josh. “¿Existen animales verdaderamente monógamos?” (2016). BBC News Mundo

Hoyt, Alia. “Why It’s Human Nature to Ignore Our Instincts” (2017). How Stuff Work.

Loskutoff, Maxim. “La bestia que habita en mí” (2018). The New York Times.

-Diccionarios:

Definición: Insinto (2021). Psiquiatra.com

Definición: Insintinto (2021). Real Academia Española

-Entrevistas:

Distribuidora Tsebaoth, distribuidora de carne exótica en el Mercado de San Juan (Local 31)

Diego Mena, carnicería y restaurante en el Mercado de San Juan (Local 100-101)

Santiago Suárez, maestro de kickboxing

-Podcast:

Sexcándala, episodio 49: Poliamor

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